Y cuando todo estaba mal, allí se encontraba el poder de la amistad para salvarme de un futuro incierto. Los abrazos florecían como nunca antes lo hicieron, y las palabras amigables me sonreían una y otra vez. No llorare mas, lo juro. Me ha dolido bastante, pero ese gran sufrimiento me hizo conocer el verdadero valor de la amistad.
Ya nada me hará caer.
domingo, 21 de marzo de 2010
sábado, 27 de febrero de 2010
Amiga, Ingenuidad
Hola Ingenuidad, ¿Como has estado? Yo no estoy pasando por mi mejor momento, aunque me atrevo a decir que tampoco es el peor. Sabes, el otro día salí con Mauricio, todo parecía estar bien, tomamos cafe y reímos durante horas, y, al momento de despedirnos, me dio el beso mas dulce que alguien haya dado en su vida. Me dijo que era la mejor cita que había tenido y que quería que se repitiera.
Mi mundo parecía irse pintando con cada paso que el daba. No dejaba de pensar en el mientras comía, dormía o platicaba con alguien mas. Todo era tan perfecto, hasta que, saliendo de mi casa, lo vi con Veronica, la estaba besando. Abrazaba de ella como si quisiera que sus cuerpos se fundieran. Mi visión se nubló un poco y una lagrima recorrió mi mejilla. No podía moverme ni decir nada, y dentro del silencio la daga de Mauricio se enterró con fuerza en mi corazón cuando dijo: Veronica, esta es la mejor cita que he tenido, me gustaría que se repitiera. No podía ver mas allá de mi nariz, pero sentía mi cuerpo sangrar y caerse lentamente. Varios minutos después, pude recuperar el control de mi ser, pero no podía dejar de pensar en que me había equivocado.
¿Que hice? ¿Porque me pasa esto a mi?
Recorde minuto tras minuto de nuestra cita, ahora los detalles tenían sentido. Por eso veía su reloj todo el tiempo, sabia que Veronica pasaba todos los días al atardecer con sus amigas frente al café. ¿Como no pude sospechar nada, si antes de besarme parecía buscar a alguien? Solo fui una trampa, la carnada que le dio esperanzas de conocer el amor.
Me han regresado tres veces de la prepa, por gritarle a Veronica, se que ella no es la culpable, pero, ella debía saber lo que yo sentía por Mauricio ¡nos vio besarnos! ¿Porque me hace esto?
Y veme hoy, se que mi ojos se ven cansados de tanto llorar, y que mi rostro dibuja la desesperanza misma de un enfermo incurable, pero mas allá de eso, aprendí que los detalles hablan mas que las palabras, que la felicidad de algunas personas es la infelicidad de otras y que, a pesar de todo, el mejor momento que he vivido ha sido junto a ti, Ingenuidad.
Mi mundo parecía irse pintando con cada paso que el daba. No dejaba de pensar en el mientras comía, dormía o platicaba con alguien mas. Todo era tan perfecto, hasta que, saliendo de mi casa, lo vi con Veronica, la estaba besando. Abrazaba de ella como si quisiera que sus cuerpos se fundieran. Mi visión se nubló un poco y una lagrima recorrió mi mejilla. No podía moverme ni decir nada, y dentro del silencio la daga de Mauricio se enterró con fuerza en mi corazón cuando dijo: Veronica, esta es la mejor cita que he tenido, me gustaría que se repitiera. No podía ver mas allá de mi nariz, pero sentía mi cuerpo sangrar y caerse lentamente. Varios minutos después, pude recuperar el control de mi ser, pero no podía dejar de pensar en que me había equivocado.
¿Que hice? ¿Porque me pasa esto a mi?
Recorde minuto tras minuto de nuestra cita, ahora los detalles tenían sentido. Por eso veía su reloj todo el tiempo, sabia que Veronica pasaba todos los días al atardecer con sus amigas frente al café. ¿Como no pude sospechar nada, si antes de besarme parecía buscar a alguien? Solo fui una trampa, la carnada que le dio esperanzas de conocer el amor.
Me han regresado tres veces de la prepa, por gritarle a Veronica, se que ella no es la culpable, pero, ella debía saber lo que yo sentía por Mauricio ¡nos vio besarnos! ¿Porque me hace esto?
Y veme hoy, se que mi ojos se ven cansados de tanto llorar, y que mi rostro dibuja la desesperanza misma de un enfermo incurable, pero mas allá de eso, aprendí que los detalles hablan mas que las palabras, que la felicidad de algunas personas es la infelicidad de otras y que, a pesar de todo, el mejor momento que he vivido ha sido junto a ti, Ingenuidad.
viernes, 12 de febrero de 2010
La cada vez mas evidente sombra de mi tristeza sigue quitandome todo. Ya no conozco mi presente, y desprecio mi pasado. Odio saber que solo vivo para pensar en lo que nunca sucederá. ¿Te divierte verme así?
Destrozada, y con el alma entre las manos te pido que me dejes descansar, llévate tu recuerdo, ese delicioso olor a manzana que te sigue desde que te conozco. No dejes nada de ti, ni siquiera aquel remordimiento por provocar mis lágrimas mas de una vez.
Solo te pido que no mires mas hacia mi, sin importar si ruego por una ultima palabra. Solo vete sin decir adiós, sin decir que lo sientes, sin mencionar mi nombre. Finge ser un extraño, finge que me odias y que mi sola presencia te causa mareos. Habla con la gente como si nunca te hubieses topado conmigo, como si eso que alguna vez sentiste por mi no fuese amor.
Solo vete. Empezare otra vida sin ti, una vida llena de amor y felicidad.
viernes, 22 de enero de 2010
¿Caridad?
No entiendo porque la hipocresía de todos suele juzgarse como caridad. La mayoría de la gente que conozco se preocupa por lo acontecido en Haití, pero antes del terremoto de aquel martes, nadie hablaba de lo mal que se encontraba la gente de aquel país, incluso puedo asegurar que varios no conocían la existencia de este.
"Haití esta en crisis" parece escucharse por todos lados, pero no pensamos que nuestro propio país también lo esta. Nos preocupamos por quedar bien con los demás países pero no nos preocupamos por nuestro México, por este país en el cual también hay gente que necesita abrigo, techo y comida. Pero a quien le importa lo que necesite nuestro país si podemos lucir ante los demás como un lugar de gran corazón. Con esto no quiero decir que estoy en contra del apoyo que se le da a los haitianos, simplemente creo que si tanto nos gusta ayudar a los demás, deberíamos empezar por el lugar donde vivimos.
lunes, 26 de octubre de 2009
LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD
He encontrado la fórmula de la felicidad, no fue fácil, pero lo logré. De haber conocido que solo un paso era necesario para sentirme tan bien, lo hubiera hecho desde hace varios años.
La respuesta es muy sencilla ¿Aun no saben de que les hablo? Miren, se los explicare con una simple frase:
“A la gente buena, le pasan cosas malas”
¿No me creen? Pues bien, no trataré de convencerlos de una manera ingeniosa, ni intentaré meterles dudas de las que después necesiten una explicación. Solo les quiero dar un ejemplo, quizá el más trillado de todos, pero el que les en clarecerá todo. Jesús, si fue como se dice, ha sido el hombre con el corazón más puro sobre la tierra, y ¿recuerdan como terminó? Ahora comparen ese sufrimiento con la vida de Elba Esther Gordillo ¿Cuál prefieren? ¿Sufrir o no sufrir? Fácil ¿no?
Ya pueden dejar de preocuparse si están sentados en el transporte público y se sube un anciano, y si aun sienten remordimientos, solo cierren los ojos, total, ustedes llegaron primero.
Si alguien se cae, estiren la mano cerca de el, señálenlo y ríanse tan fuerte como puedan.
Bueno, que más les puedo decir, parece que ya lo han entendido bastante bien, así que vean la vida como algo sencillo, no cuiden de nadie más aparte de ustedes y vivan felices.
La respuesta es muy sencilla ¿Aun no saben de que les hablo? Miren, se los explicare con una simple frase:
“A la gente buena, le pasan cosas malas”
¿No me creen? Pues bien, no trataré de convencerlos de una manera ingeniosa, ni intentaré meterles dudas de las que después necesiten una explicación. Solo les quiero dar un ejemplo, quizá el más trillado de todos, pero el que les en clarecerá todo. Jesús, si fue como se dice, ha sido el hombre con el corazón más puro sobre la tierra, y ¿recuerdan como terminó? Ahora comparen ese sufrimiento con la vida de Elba Esther Gordillo ¿Cuál prefieren? ¿Sufrir o no sufrir? Fácil ¿no?
Ya pueden dejar de preocuparse si están sentados en el transporte público y se sube un anciano, y si aun sienten remordimientos, solo cierren los ojos, total, ustedes llegaron primero.
Si alguien se cae, estiren la mano cerca de el, señálenlo y ríanse tan fuerte como puedan.
Bueno, que más les puedo decir, parece que ya lo han entendido bastante bien, así que vean la vida como algo sencillo, no cuiden de nadie más aparte de ustedes y vivan felices.
miércoles, 21 de octubre de 2009
EL ULTIMO DIA
-¿Qué harías si fuera tu último día de vida?
Me preguntó Luis con infinita curiosidad.
Lo mire con indiferencia y sin meditarlo le respondí:
-Nada.
Luis, pensando que lo engañaba, insistió con que le dijera al menos una cosa que deseara hacer en esas últimas 24 horas. Esta vez, entre cerré los ojos y reflexione un par de minutos.
-Nada- le dije aun con indiferencia.
-Tiene que haber algo que quieras hacer… Como decirle a alguien que lo amas, despedirte de tu familia, andar en bicicleta hasta que no sientas las piernas, o tal vez darle un golpe bien fuerte a esa persona que no soportas.
Tome aire y le conteste:
-Luis, en verdad, si supiera que moriría dentro de unas horas, lo único que haría sería ver la televisión. ¿Ir a decirle a alguien que lo amo? ¡Por favor! Para que decírselo si ya sabré que mi destino no será estar con él. ¿Despedirme de la familia? ¿De cuál? ¿De mis padres que yacen en el panteón o de mis tíos que tiene más de 3 años que no veo?... Y eso que dijiste de pegarle a alguien, es muy vulgar y primitivo, solo golpean aquellos que no saben defenderse con argumentos.
Luis se quedo sin palabras. Suspire, baje la mirada y dije:
-Si muriera mañana haría lo mismo de siempre, porque de no hacerlo sería aceptar que no he vivido. Aparte, me siento orgullosa de mi vida como esta hasta ahora.
Luis se levanto y camino hacia la puerta confundido hasta que me escucho llamarle nuevamente.
-¿Seguirás matando mi mundo donde tú eres alguien común?- Respondió sin dudar.
Una sonrisa burlona se dibujo en mi rostro y le conteste.
-No, solo quería saber si me puedes pasar el control del televisor.
Me preguntó Luis con infinita curiosidad.
Lo mire con indiferencia y sin meditarlo le respondí:
-Nada.
Luis, pensando que lo engañaba, insistió con que le dijera al menos una cosa que deseara hacer en esas últimas 24 horas. Esta vez, entre cerré los ojos y reflexione un par de minutos.
-Nada- le dije aun con indiferencia.
-Tiene que haber algo que quieras hacer… Como decirle a alguien que lo amas, despedirte de tu familia, andar en bicicleta hasta que no sientas las piernas, o tal vez darle un golpe bien fuerte a esa persona que no soportas.
Tome aire y le conteste:
-Luis, en verdad, si supiera que moriría dentro de unas horas, lo único que haría sería ver la televisión. ¿Ir a decirle a alguien que lo amo? ¡Por favor! Para que decírselo si ya sabré que mi destino no será estar con él. ¿Despedirme de la familia? ¿De cuál? ¿De mis padres que yacen en el panteón o de mis tíos que tiene más de 3 años que no veo?... Y eso que dijiste de pegarle a alguien, es muy vulgar y primitivo, solo golpean aquellos que no saben defenderse con argumentos.
Luis se quedo sin palabras. Suspire, baje la mirada y dije:
-Si muriera mañana haría lo mismo de siempre, porque de no hacerlo sería aceptar que no he vivido. Aparte, me siento orgullosa de mi vida como esta hasta ahora.
Luis se levanto y camino hacia la puerta confundido hasta que me escucho llamarle nuevamente.
-¿Seguirás matando mi mundo donde tú eres alguien común?- Respondió sin dudar.
Una sonrisa burlona se dibujo en mi rostro y le conteste.
-No, solo quería saber si me puedes pasar el control del televisor.
miércoles, 19 de agosto de 2009
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